Me desperté horas después aún con Justin abrazándome por detrás, le aparté porque necesitaba ir urgentemente al baño, al regresar él seguía en la misma posición en la que le había dejado antes. Ahora que estaba despierta no podía volver a dormir, tampoco tenía sueño, estaba descansada así que decidí dejarle seguir durmiendo mientras yo hacia la comida porque según el reloj que tenía que su habitación ya eran las cuatro y media de la tarde, sí que habíamos dormido pero es que también nos habíamos acostado a las cinco y algo de la mañana.
Encontré en la cocina los ingredientes necesarios para hacer tacos sólo tenia que cortar los tomates, la cebolla, el pimiento, mezclar todo junto y poner las verduras en la sartén, después apartarlas, empezar a dorar el pollo ya cortado en pequeños trozos y pelar el aguacate, cuando ya tenía todo listo empecé a rellenar las tortitas con todos los ingredientes.
Al terminar recordé que me faltaban las bebidas, estuve buscando un buen rato por la cocina hasta que encontré donde estaban guardados los vasos, abrí la nevera para rebuscar haber que podría pegar con los tacos, había varias latas de coca cola, yo cogí la de cereza para mi y la de vainilla para Justin, era su favorita, coloqué todo en una bandeja que había encontrado en mi anterior búsqueda por los vasos y subí a la habitación de Justin para que pudiéramos comer los dos juntos.
Seguía durmiendo ignorando el sol que entraba por la ventana, me daba pena despertarle pero era hora de comer, sino se estaría quejando todo el rato por no haberle avisado antes, así que me dispuse a despertarle.
- Justin levántate que ya es hora de comer, son las cuatro y cuarto de la tarde - le informé -
Justin siguió ignorándome, simplemente se giró para ponerse boca abajo y se tapó la cabeza con la almohada así que me acerqué a él se la quité y le zarandee para que se despertara de una vez.
- ¡Despierta de una maldita vez, Justin! - le grité - o te quedas sin comer tacos de pollo -
Funcionó él muy capullo en cuanto oyó la palabra tacos se despertó y se levantó de la cama esperando a que le diera su comida. Suspiré a la vez que le pasaba el plato y su bebida, yo me senté en la cama, enfrente de él, con mi plato y la lata de coca cola la dejé en el suelo aunque un poco apartada de mi pie para que no le pegara una patada sin querer.
Comimos en silencio, Justin no me dijo nada y yo no tenía ganas de iniciar una conversación así que para deshacerme de ese silencio tan incomodo encendí la televisión, estaba el canal de las noticias y en ese momento aprecia la foto de una chica que nosotros conocíamos muy bien, era Alex y por lo que decían llevaba más de doce horas desaparecida, sabía que sus padres habían pagado para que se publicara todo esto porque normalmente tienen que esperar veinticuatro horas para darla por desaparecida, su madre salia llorando mientras informaba que su hija no había llegado a casa ayer después de haber ido a una fiesta anoche y que darían una recompensa de más de cincuenta millones a quien encontrara a su hija sana y salva.
No me lo podía creer, había visto a Alex apenas ayer en la fiesta pero recordé que cuando yo me iba Alex ya no estaba allí, ella se había ido antes que yo y así se lo hice saber a Justin, nos quedamos perplejos, Justin me convenció de ir a hablar con la policía y contar lo que había pasado.
Me hicieron varias preguntas a las que yo intenté contestar con la mayor información posible, es cierto que me caía mal y no la soportaba pero tampoco quería que nada horrible lo ocurriera. Al salir de la comisaría las chicas estaban allí esperando junto con Justin.
- Me siento horriblemente mal - les dije a mis amigas -
- Es increíble - respondió Rebekah -
- Es escalofriante - añadió Elena -
- Me siento mal por todas las veces que pensamos y dijimos que ojalá desapareciera - comenté -
- Realmente nos caía mal pero tampoco queríamos que le pasara esto - habló Rebekah otra vez -
- Alex era una persona difícil, algo molesta pero nadie quería que le pasara esto - esta vez fue Justin quien habló -
Los cuatro estuvimos de acuerdo en eso, su familia lo estaría pasando fatal y esta vez el dinero no les ayudaría a recuperar a su hija.
Todos teníamos la esperanza de que Alex volviera a casa sana y salva. Cada día que pasaba los Russo iban aumentando la recompensa por su hija pero lo único que conseguían eran pistas falsas para conseguir el dinero, una semana después de que Alex hubiera desaparecido otra chica más lo hizo ... esta vez fue el turno de mi mejor amiga Elena Gilbert, todos en el grupo estábamos conmocionados y Rebekah y yo nos la pasábamos llorando todo el tiempo, nadie entendía el porque de los secuestros y nadie hacía nada por buscarlas o encontrar la forma de encontrar a los culpables así que los chicos de nuestro instituto armamos un numeroso grupo de búsqueda para intentar hallar algo para ayudar a la policía con su investigación.
Nos dividimos en dos grupos para abarcar las dos zonas por donde se pensaba que habían desaparecido las chicas, nuestro grupo de amigos y otros tantos estábamos intentando encontrar algo para ayudar a Elena mientras que el grupo de amigos de Alex y otros muchos más estaban buscando en la otra punta de la cuidad donde había desaparecido su amiga. Todos estábamos cansados queríamos que esta pesadilla se terminara y que ellas estuvieran devuelta con nosotras sanas y salvas pero la búsqueda quedo inconclusa, no encontramos nada.
Cada vez más me iba apartando del grupo, sentía que todo esto estaba ocurriendo por mi culpa, que yo tenía algo que ver, me estaba volviendo loca con mis paranoias y para encima la policía me había comunicado que podía volver a mi casa pero que ellos no habían encontrado indicios de que hubieran forzado la ventana para entrar ni que alguien a parte de mi hubiera estado en esa casa.
Yo seguía cortándome y como cada uno estaba lidiando con su propio dolor nadie se daba cuenta de lo que hacía, los chicos y yo habíamos dejado de ser amigos, cada uno iba por su parte y no prestaba atención a nadie más que a si mismo, lo agradecí porque no soportaría tener a alguien encima mio en esos momentos. Mi vida consistía en ir a clase, comer, hacer los deberes, cortarme, dormir y así una y otra vez.
Ya había pasado un mes desde la desaparición de Alex y tres semanas desde la de Elena cuando ambas fueron encontradas muertas en Venice Beach, las autopsias informaron que fueron violadas pero no se encontró rastro de ADN del posible asesino o posibles asesinos, ambas habían muerto de la misma manera desangradas, todos nos quedamos en shock, nadie se esperaba esto, era imposible que mi mejor amiga estuviera muerta, no me lo podía creer, ese día estaba tan mal que me hice demasiado profundo los cortes y terminé perdiendo la consciencia en el suelo del baño.
Me desperté en una habitación completamente blanca donde había un horrible pitido, giré un poco la cabeza y me encontré con el monitor cardíaco, así que ese era el origen del maldito ruido - pensé para mis adentros -, estaba en la habitación de un jodido hospital pero no sabía como había llegado hasta allí lo último que recordaba era haberme desmayado en el cuarto de baño de mi casa.
Antes de que pudiera hacer algo más entró por la puerta una enfermera que al ver que estaba despierta no dudó en revisar los resultados de las maquinas a las que estaba conectada, al parecer todo estaba en orden y llamó a la médica que me estaba atendiendo y salió de allí dejándome sola con ella.
La doctora era joven, quizá unos treinta y cinco o por ahí, bajita con pelo largo, castaño y de ojos de un color miel que me recordaban a los de Justin y no sabía por qué. Esta me hizo un par de preguntas a las que yo respondí tranquilamente, me aconsejó que fuera a visitar a un psicólogo debido a lo ocurrido y que este me ayudaría con mis problemas, me sonrió y me dijo que si todo estaba bien en un par de días me podrían dar el alta pero que de momento no debido a que había perdido mucha sangre y tenía que estar en observación por si acaso ocurría algo. Antes de salir me dijo que la persona que me había encontrado y había llamado a la ambulancia había estado allí todo el tiempo que estuve inconsciente y que me quería ver, yo asentí con la cabeza como dándole a entender que esa persona podía pasar, ya me iba a imaginar la bronca que me iba a caer por parte de mi madre.
- Puedes pasar pero no mucho tiempo que tiene que descansar - escuché como ella le decía -
- Gracias mamá - respondió esa persona -
Al instante en que escuché esa voz sabia quien era, era imposible que pudiera olvidarla, esto tiene que ser una pesadilla, él no puede estar aquí y él no puede haber sido quien me hubiera salvado, él me odiaba por lo que le había hecho.
Entró a la habitación y cerró la puerta detrás de él, vino hacía mi y se sentó en la silla que había al lado de la cama a la altura de mi cabeza, él suspiró y agarró mi mano, se me quedó mirando a los ojos durante un momento, pude ver que estaba cansado por las ojeras tan pronunciadas que tenía debajo de sus ojos y que sobretodo estaba asustado y muy nervioso, se pasó la mano por el pelo antes de empezar a hablar.
- ¿Que has hecho pequeña gatita? - me recriminó - No sabes todo lo que tuve que sufrir este tiempo mientras esperaba a que me dieran noticias tuyas, he pasado por un infierno y me debes una Kat -
Intenté responder a su pregunta pero, él no me dejó ni abrir la boca, negó con la cabeza antes de volver a hablar.
- Ni lo intentes, no quiero escuchar tus excusas ahora ni nunca, lo mejor será que descanses, tienes que dormir yo me quedaré aquí contigo - asentí con la cabeza porque la verdad estaba muy cansada y apenas podía mantenerme despierta, cerré los ojos y antes de quedarme dormida sentí como Justin me daba un beso y me susurraba un buenas noches. -
YYYY HASTA AHÍ LO DEJO!! NO OS PODÉIS QUEJAR EH!! DOS CAPÍTULOS EN UN MISMO DÍA VALE SÍ YA SE QUE SON LAS 3:30 DE LA MAÑANA Y QUE SERÍA TÉCNICAMENTE LUNES PERO BUENO! ESPERO QUE NO ME MATÉIS! SE QUE ESTE CAPITULO ES MÁS CORTO PERO ES QUE EL ANTERIOR ERA MUY LARGO! ESPERO QUE OS GUSTE! EMPEZARÉ A SUBIR CAPITULO UN DÍA SI Y UN DÍA NO ASÍ QUE HASTA EL MARTES NO HABRÁ CAPITULO NUEVO!.
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