- Lo primero de todo, estás como una cabra Bieber y lo segundo levántate del suelo de una vez antes de que a alguien se le ocurra mirar hacia aquí y te vea ahí arrodillado -
- Pero Kat no has respondido a mi pregunta y hasta que no respondas no me levanto - se negó él -
- Justin o te levantas o no te doy mi respuesta para ambas preguntas -
El oírlo tuvo un efecto en él y se levantó de inmediato atento a lo que yo pudiera decirle. Estaba de los nervios sabia que era lo que quería para mi en estos momentos pero no quería arrepentirme de la decisión que iba tomar, iba a cambiar mi vida para siempre, era algo apurado pero no dejaría que nada ni nadie me hiciera cambiar de parecer, así que tenia que decirle a Justin lo que me parecían sus propuestas y decirle que era lo que yo opinaba de ellas por lo que cogí aire y me preparé mentalmente para lo que iba a pasar en los siguientes minutos.
- Mira Justin - dude un poco antes de continuar - ya sabes que te amo y sí puede que sea cierto eso de que nuestro amor es verdadero, puro e inmortal pero eso aún no lo sabemos, sólo llevamos tres meses juntos por el amor de Dios! - exclamé y en ese momento vi como cambiaba el gesto en la cara de Justin con mis palabras, el pensaba que le estaba rechazando así que antes de que lo malinterpretara todo le agarré de las manos y continué con lo que estaba diciendo - es una locura amor y tu lo sabes, probablemente todo el mundo lo sepa pero está bien aceptaré irme a vivir contigo porque aunque llevemos poco tiempo juntos, porque tres meses lo son, te amo y se que estaré infeliz si no estoy contigo o si no puedo verte, sufriría al saber que estás más tiempo con esa zorra que conmigo y no es justo que estemos separados -
- ¿Entonces te vienes a vivir conmigo pero crees que casarnos ahora es demasiado apurado? - preguntó él con un deje de nerviosismo -
- Yo no he dicho eso Justin - le aseguré - es más te dije que te daría la respuesta a ambas preguntas no? - le dije -
Él asintió con la cabeza a la espera de que yo siguiera hablando.
- Esto es una locura Justin y lo sabes ¿no? - el asintió otra vez al oír mi pregunta - joder es que tenemos 18 años somos muy jóvenes esto es una completa locura y no se que decir, es que ... - suspiré antes de darle mi respuesta definitiva a su proposición - Acepto casarme contigo, aunque te podrías haber lucido mejor, mira que pedírmelo en una fiesta cutre -
- ¿Acabas de decir que sí? - me preguntó Justin sorprendido -
- Claro que sí idiota ¿esperabas que te dijera que no?, ya sabes que estoy loca - le respondí antes de besarle -
Continuamos besándonos un buen rato hasta que Justin reaccionó y me puso el anillo en el dedo anular de la mano izquierda pero después de eso seguimos a lo nuestro ignorando otra vez a todo y a todos.
Un buen rato después decidimos ir a por algo de beber para celebrar nuestro compromiso y que nos íbamos a vivir juntos, la condición era que el mismo Justin tendría que decirle ambas noticias a los chicos pero sobre todo a mi madre que estaba segura que se iba a oponer a ello. No quise darle demasiada importancia ya tenia 18 años y era capaz de decidir por mi misma, así que no quería amargarme la noche, estaba feliz por primera vez en mi vida sabia que estaba cometiendo una locura y no me importaba y es que la vida sin un poco de locura es aburrida, desde ese día ese seria mi lema.
Tuvimos que andar con cuidado porque la casa estaba llena de gente conocida y desconocida, estaba segura que a la gran mayoría de las personas que estaban allí Oliver no las conocía de nada, a él sólo le interesaba superar las grandes fiestas super mega hiper conocidas de Alex,estaba segura que le desbancaría del trono, pero tampoco me importaba esta era mi noche con Justin, nuestra noche, sabia que los chicos en cuanto se enteraran iban a flipar pero apoyarían nuestra decisión y si no lo hacían entonces es que no eran nuestros amigos, porque para están las amistades en lo bueno y en lo malo, ellos sabían que Justin me hacía feliz y yo a él, estábamos hechos el uno para el otro.
Cuando por fin llegamos a la cocina unos quince minutos después, agarramos unas cervezas que nos pusimos a beber al instante pero yo estaba mirando alrededor cada poco para ver si conseguía alcanzar a encontrar a alguno de nuestros amigos que nada más entrar en la casa habían desaparecido y eso que íbamos a estar todos juntos en la fiesta, pero a pesar de los tacones y de la altura que tenia no conseguí ver a nadie que yo conociera y Justin que era algo más alto que yo tampoco pudo.
- ¿Entonces para cuando la boda? - le pregunté después de dar un trago a la cerveza -
- ¿Cómo que para cuando? -
- Claro, hay que tener fecha, que prefieres este año, el siguiente, dentro de diez años - le aclaré -
- Cuanto antes mejor, quiero empezar la universidad casado contigo - respondió -
- Habrá que ver cuando tienen cita, hay que organizar todo, el lugar, ya sabes iglesia o juzgado o ambos, los trajes, el catering, la recepción y más -
- Ya lo sé. ya lo iremos viendo, nos acabamos de comprometer, seguro que en cuanto los chicos se enteren ya nos organizan la boda ellos solos sin consultarnos nada - bromeó -
- Estás loco y yo más loca que tú por aceptar casarme contigo pero no me arrepiento - le di un pequeño beso antes de seguir bebiendo -
- Mi madre te matará - canturreé por lo bajo en dirección a Justin -
- Claro que no Kat sabes de sobra que me adora -
- Hasta que se entere que me has pedido matrimonio y que nos vamos a casar, ahí te estrangulará -
- Siempre me queda la opción de salir corriendo antes de que me ponga las manos encima - respondió con tranquilidad -
Me reí de sus ocurrencias , no quería pensar en nada más que nosotros y en lo felices que estábamos, podía ver el brillo de la felicidad en los ojos de Justin y es que no paraba de sonreírme y de cogerme la mano cada poco, si esto no es amor, entonces no se lo que es.
- Justin - le llamé -
El simplemente se volvió hacia mi aguardando a que le dijera el porque le llamaba.
- Quiero irme de aquí, vamos a tu casa, le dejé una nota a mi madre diciendo que estaría fuera con las chicas, hay que celebrar que nos comprometimos y de la forma en que quiero celebrar no es apta para todos los públicos -
Al oír mis palabras Justin entendió exactamente lo que quería decir, dejamos las botellas de las cervezas encima de la mesa que se encontraba allí , sacó su móvil y mandó un mensaje a todos diciendo que nos íbamos de la fiesta que no hacía falta que se vieran con nosotros que se podían quedar, cuando terminó me agarró de la mano tirando de mi hacia para salir de allí, caminamos un pasillo hasta llegar a la puerta principal la abrió para mi, salimos del lugar, volvió a tirar de mi en dirección a donde estaba su coche, sabia que tardaríamos poco en llegar dentro, recorrimos la distancia de las siete casas y cuando llegamos abrió la puerta del copiloto para mi, la cerró y se instaló en la del piloto.
- ¿Lista? - me preguntó -
- Siempre - le respondí -
Arrancó el coche y condujo hasta su casa ... al llegar allí lo que ocurrió sólo lo sabríamos nosotros ...
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