domingo, 31 de agosto de 2014

Capitulo 17

Teníamos un largo camino por recorrer para volver a donde estaba la casa, la fiesta y nuestros amigos aún seguíamos en silencio cogidos de la mano, no teníamos prisa por volver por lo que íbamos lo más despacio que podíamos, no queríamos enfrentarnos a la realidad, estábamos bien así, sólo nosotros dos en nuestro mundo de fantasía donde nada ni nadie podría dañarnos, pero todo lo bueno tiene que acabar, y como si esto fuera el cuento de cenicienta que a media noche el hechizo se rompe, es lo que ocurrió con nosotros a pesar de ser ya una pareja por fin, esperábamos que todos se lo tomaran bien, considerando que querían juntarnos desde hace mucho, incluso cuando Justin aún estaba con Alex, al parecer les caigo mejor que ella y no me sorprendía sabiendo cómo es ella.
-       – ¿Entonces, por qué te odia o te cumple ese tipo? – preguntó Justin rompiendo el silencio que nos envolvía –
– Nada en particular –

– Kat, no me mientas – 

 Yo no nací aquí en LA, soy de Texas, de Houston en concreto, cuando vivía allí tenia a mi mejor amigo que se llamaba Max, él era un año mayor que yo pero no pasaba nada, nos llevábamos genial, nuestras madres eran amigas desde siempre, fueron a la universidad juntas así que crecí con Max y su hermano Thomas a mi alrededor, ellos me protegían de todo pero yo no estaba tan unida a Tom como estaba con su hermano, cuando cumplí doce años él se me declaró y aunque era un año mayor que yo le dije que sí, nuestras madres creían que eran cosas de niños y que sí terminábamos juntos mejor ya que todo quedaría en familia como ellas lo llamaban, pasaba todo el tiempo con él , me ayudaba en mis estudios, en las tareas y a estudiar para mis exámenes, lo hacíamos todo juntos por lo que nuestros familiares aceptaron nuestra relación como algo normal, incluso siempre bromeaban con cuando era la boda y cosas así, era muy feliz, pero un día todo se echó a perder, era mi cumpleaños número quince, Max ya había sacado el carnet de conducir por lo que quiso llevarme a un lugar especial con el permiso de sus padres y de mi madre, todo iba bien hasta que a mitad de camino Max perdió el control del coche y nos estrellamos contra una gran valla metálica, los vecinos de la zona avisaron a la ambulancia, yo estaba consciente en esos momentos pero él no se movía ni respondía, de camino al hospital perdí la consciencia y cuando desperté ya había pasado un día, mi madre estaba allí y me pidió que conservara la calma me contó que a pesar de que parecía que no había sufrido ningún daño por el accidente y pareciera que estaba bien Max estaba muy grave ya que había recibido un golpe en la cabeza, terminó en coma y sin responder a los estímulos, los médicos no tenían muchas esperanzas en que se recuperara, mientras en cambio yo sólo sufrí un par de rasguños, cortes, un par de costillas rotas y una contractura en el cuello, dos semanas después de ingresar en el hospital, cuando a mí me dieron el alta porque estaba recuperada, Max murió. Así que Thomas me culpa del accidente, de la muerte de Max porque él estaba conmigo y porque yo sólo sufrí daños superficiales y mi vida no había estado en riesgo en ningún momento. - expliqué 

 Eso es estúpido, ¿te odia porque su hermano murió en accidente causado porque el perdió el control? Pura mierda, no tiene derecho a dañarte por un puto accidente, no dejaré que te haga daño ni se acerque más a ti 
 Gracias 
  Supongo que gracias a ese hecho que marcó tu vida empezaste a hacer lo que hacías y os mudasteis de ciudad, me parece bien , empezar de cero, gracias a eso te he conocido así que  doy gracias al cielo - 
 Más o menos sí, mi vida se derrumbó en cuestión de días, el dolor era lo único que me recordaba que estaba viva, que seguía aquí aunque la oscuridad me consumía día a día –
–  No estás sola, ya no, me tienes a mí y estaré para ti siempre que lo desees, recuerda mis palabras cuando estés mal, ahora tienes amigos que darían lo que fuera para ayudarte, seremos la luz que te ilumine para alejar todas esas sombras que te rodean, para romper esa máscara detrás de la que te escondes aunque por lo que veo ya se está resquebrajando cada día un poco más mostrando tu verdadero yo. 
 Cállate idiota – le dije mientras golpeaba su brazo – no soy una muñeca de porcelana ni nada por el estilo – recriminé –
  No he dicho eso amor – me tranquilizó –
Después de tener esa conversación con Justin me sentí mejor como si me hubiera quitado un peso de encima, tenía razón ya no estaba sola, tenía amigos a los cuales podía contarles mis problemas y ellos me ayudarían a resolverlos que estarían ahí para apoyarme como yo lo estaba para ellos,  así que me sentía más tranquila con alguien a mi lado y sabía que Justin no me dejaría sola como tampoco lo harían los chicos.
Al rato empezamos a ver cómo nos íbamos acercando cada vez más a una hoguera así que estábamos aproximándonos al lugar donde estaba la fiesta, cogí mi móvil con mi mano libre para preguntarles a los chicos donde estaban, contestaron poco después diciendo que estaban dentro, por lo que cuando llegamos al lado de la hoguera tiré de Justin hacia las escaleras, haciéndole saber que estaban en el interior, me siguió sin decir nada, buscamos hasta que los encontramos a los cuatro en un salón sentados en el suelo alrededor de una mesa con varios vasos y botellines de cerveza en ella.
 Hola chicos ¿cómo lo están pasando? – saludamos –
  ¡No se habían perdido! – exclamó Elena después de oírnos –
–  Naah, fuimos a dar una vuelta mientras esperábamos a que vinieran –
– Venga sentaros aquí alrededor de la gran mesa – dijo Matt 
 ¿Dónde están los demás? – preguntó Justin cuando nos habíamos sentado –
  Por ahí ligando supongo – respondió esta vez Ian 
– No pregunten, no quiero comentarios – les dije a las chicas cuando se fijaron que íbamos de la mano –
  De esta no te libraras tan fácil Kat – me aviso Rebekah  
Sonreí en su dirección a la vez que agarraba un chupito que resultó ser de Tequila, Justin a mi lado sin soltar mi mano hizo lo mismo pero él cogió el de Vodka, seguimos bebiendo a la vez que seguíamos hablando de estupideces y en cómo íbamos a organizar el resto de las vacaciones, aun estábamos a finales de Junio por lo que nos quedaban muchos días para descansar y divertirnos, al final coincidimos que era mejor quedarnos en LA aunque hubiera muchos turistas en esta época y que haríamos un viaje más adelante quizá cuando nos graduáramos, era mejor quedarse en casa, también comentamos lo bien que estábamos sin Alex y sus amigas, todos estuvimos de acuerdo en que era la gloria estar lejos de ellas, en secreto teníamos la esperanza de que nunca regresaran pero sabíamos que eso no sucedería, estarían lejos el tiempo que a la líder le tomara recuperarse de su rinoplastia, por fin tendría la nariz que siempre soñó y con bromas, comentarios sarcásticos pasó la noche, serían las cinco p las seis de la mañana cuando la fiesta termino, había botellas, vasos, pajitas, gente , zapatos tirados por todos lados, decidimos que sería hora de volver a casa, pero como habíamos bebido yo no quería que ninguno cogiera el coche en esas condiciones, aunque no parecían borrachos, sólo algo achispados ya que se les estaba bajando el efecto pero aun así tenía miedo por si algo ocurría así que les dije mi gran maravillosa idea de ir a ver el amanecer, los demás cogieron los zapatos que se habían quitado hacía horas mientras que Justin y yo fuimos a por los nuestros, nos reunimos los seis en las escaleras, bajamos con cuidado ya que hasta ahí había personas tiradas, después de bajar sin ningún incidente pero sí muchas risas; caminamos para alejarnos de los borrachos, estábamos casi cerca del agua, ahí nos sentamos los seis, abrazadas cada una a nuestros novios, a observar como amanecía, veíamos como el cielo se aclaraba con un tono azul y se teñía de tonos dorados, anaranjados incluso de algún rojizo, era hermoso, algo increíble, y aunque sólo era uno de los millones de amaneceres que han sucedido a lo largo de nuestras vidas, era el más especial porque estábamos los seis ahí juntos escuchando el viento, el mar y como el sol teñía de colores todo lo que nos rodeaba.

lunes, 25 de agosto de 2014

Capitulo 16


Ni si quiera sabía que era lo que íbamos a hacer mientras nuestros amigos llegaban pero no tuve que preguntarle ya que me agarró de la mano y tiro de mi haciéndome un gesto con la cabeza señalando la arena de forma que lo que haríamos sería dar un paseo por la playa, me parecía bien seríamos sólo él  y yo mientras los demás se emborrachaban cada vez más, nosotros no estábamos planeando eso, preferíamos quedarnos lo más sobrios posible para que no ocurriera un accidente o algo peor, cada vez más nos apartábamos de las otras personas, aislándonos en nuestro propio mundo, las cervezas habían quedado abandonadas tiempo atrás junto a nuestros zapatos que dejamos en un armario que estaba ubicado al lado de la puerta de salida, Justin tenía las manos en los bolsillos de sus jeans mientras yo me agarraba de su brazo izquierdo, paseábamos en silencio, admirando el paisaje, absorbiendo el  ruido del mar que estaba a pocos metros.

Seguíamos dejando a nuestras espaldas el ruido, la fiesta, la gente, llegó un momento en el que sólo estábamos, el mar, el cielo estrellado, la luna, él y yo, todo muy romántico, único y especial pero Justin y yo a pesar de aparentar, tratarnos como una pareja en realidad no lo éramos, no tenía ni idea de a lo que estamos jugando, ¿éramos amigos, novios, amigos con derecho? Ni si quiera yo estaba segura de saberlo, por el contrario Justin tampoco estaba por la labor de aclararme lo que había entre nosotros.
Tiré de su brazo hacia abajo para que me prestara atención, parece que funciono porque se me quedo mirando con una ceja alzada a modo de pregunta, le sonreí para tranquilizarlo, hice que nos detuviéramos, cerré los ojos, tome aire, respire profundo, abrí mis ojos , Justin aún me seguía mirando, esperando expectante por mi comportamiento, no podía mirarle a los ojos por lo que le solté, caminé un par de pasos hacia delante en dirección al mar, sin girarme en ningún momento él se acercó agarrándome de las caderas y apoyando su cabeza en mi hombro, sin importarle que estuviera de espaldas, pregunte lo que andaba rondando por mi mente en esta última semana.
-  ¿Qué mierda somos? ¿Amigos, novios, amantes, amigos con derecho, follaamigos, tu puta personal o qué? – pregunté frustrada –
Escuché suspirar a Justin antes de responder mi tan amable pregunta.
 - Somos lo que tú quieras que seamos – respondió tan pacíficamente mientras yo había estado nerviosa comiéndome la cabeza–

 - Eso significa que no tienes ganas de responder mi pregunta y te sales por la tangente -
- No es cierto, simplemente eres tú la que tienes que ponerle etiqueta a esta relación entre nosotros, eras tú la que no quería un novio ni nada que se pareciera – contestó –

- Deberías pedírmelo -

Justin me giró para que pudiera verle a los ojos aunque yo hacia todo lo posible para no hacerlo porque estaba muerta de vergüenza, agarrando mi barbilla consiguió su objetivo.
- Katerina Linetsky ¿tendría usted el gran honor de aceptar ser mi novia? –
Aunque estuviera haciendo el estúpido y exagerándolo de un modo casi cómico, fue una cosa muy dulce, aunque él decía que yo tenía que ponerle una etiqueta a nuestra relación con esa pregunta él ya la había colocado.
- Es un gran honor ser su novia señor Bieber –
Justin se rió porque la situación era bastante graciosa, pasó su mano derecha a mi nuca, afianzó la izquierda en mi cintura  y se agachó para besarme, nos quedamos así un rato medio abrazados besándonos hasta que el sonido de nuestros móviles hizo que nos separáramos para revisarlos, eran los chicos que ya habían llegado, pero yo no quería regresar aún, así que negué con la cabeza a lo que Justin volvió a reírse, pero dejo de hacerlo en cuanto apoyé mis brazos en sus hombros, regresamos a besarnos mientras aún persistía el sonido de nuestros teléfonos porque al no responder los chicos seguían hablándonos por whatsapp, llamándonos y mandando mensajes, los ignoré lo mejor que pude, no quería salir de mi burbuja y regresar allí donde estarían todos borrachos y no podríamos estar a solas ni escabullirnos a ningún sitio, estaría segura que cuando apareciéramos por allí si ellos no están tan embriagados preguntarían donde nos habíamos ido, rompí el beso y escondí mi cabeza en el hueco de su cuello, no quería moverme de allí, estaba tan a gusto con Justin abrazándome que era una completa locura ir aquel desmadre que seguramente se abría formado.
Seguimos un buen rato allí parados abrazados que seguramente si alguien nos viera diría que parecíamos estúpidos pero todo me daba igual, era feliz, por primera vez en mi vida no tenía ganas de cortarme o de fingir que todo estaba bien porque no hacía falta, estaba todo bien, era feliz y nada ni nadie podría arruinarme el día, dejé un beso en el cuello de Justin haciendo que él se estremeciera, sabía que era uno de sus puntos débiles, sonreí, me separé de él, agarré su mano y caminamos en dirección a donde estarían todos los demás esperándonos.

viernes, 30 de mayo de 2014

Capitulo 15

AVISO ESTE CAPITULO TIENE CONTENIDO DE + DE 18 AÑOS ASI QUE SI ERES MENOR Y LO LEES LO HACES BAJO TU RESPONSABILIDAD, YO NO ME HAGO RESPONSABLE DE POSIBLES FRUSTRACIONES SEXUALES, TENER A MANO EL NOVIO O EN CASO DE NO TENERLO UN SISTITUTO AKA UN CONSOLADOR/VIBRADOR A PODER SER MORDADO Y DE LATEX xD NO QUEREMOS QUE NADIE SE HAGA DAÑO!


Cuando me quise dar cuenta las dos semanas ya habían pasado sin darme cuenta y es que estando al lado de Justin, sus amigos, su prima y mi amiga de Texas me lo había pasado genial sin pensar un solo segundo en mi acosador personal, el final de ese tiempo significaba que Justin volvería a su casa y que yo me quedaría con mi madre otra vez por lo que estaba deseando que surgiera una complicación en el caso de mi madre y pudiera quedarse más conmigo pero en esta ocasión todo fue bien y él volvió a su hogar aunque seguía visitándome mientras mi madre trabajaba, también me preguntaba por el mirón pero desde que él estuvo a mi lado no volví a verle más, estaba esperando que fuera una alucinación mía pero Justin me había asegurado que había visto una escalera tirada en el jardín cuando no había estado allí ese mismo día sino que yo la había visto en el cobertizo.
Él y yo salimos un par de veces en algo parecido a citas pero no lo eran ya que las citas implicaban interés romántico, besos y cosas por el estilo pero no, nosotros habíamos salido como amigos y me lo había pasado muy bien, de Alex no oímos nada por lo que supusimos que se había ido de la ciudad y estaría en algún lugar costo como siempre presumía por lo que para nosotros fue momentos de paz y tranquilidad porque no habría ningún drama y si las noticias de que habíamos estado saliendo los dos juntos le llegaban a ella al estar a kilómetros de aquí no nos preocupaba por nada.
Ese día era viernes y mi madre trabajaba hasta tarde, otra vez igual, a lo que Justin nos invitó, a mis amigas y a mi, a una fiesta que se celebraba en una casa en la playa yo sólo pude aceptar emocionada porque sabía que ese día iba a ser inolvidable, playa + fiesta = diversión asegurada, lo más probable es que alguien llevara alcohol así que no tendríamos que preocuparnos por comprarlo, rezaba porque no apareciera la policía y nos pusiera una multa ya que a la hora que se celebraba la fiesta no estaba permitido estar en la playa y mucho menos bebiendo alcohol salvo el 4 de Julio y este no era el caso.
No quise vestirme extravagante por lo que me decidí a ponerme una falda, unas medias que me llegaban a medio muslo por si refrescaba, una básica gris, una chaqueta y de calzado me puse unas botas para que en el momento que entrara en la playa no se me entrara en el calzado, era lo que más odiaba de la playa.
Había quedado con las chicas directamente allí, por lo que como íbamos a la playa me puse un maquillaje muy neutral porque igualmente era una fiesta, recogí mis llaves, la crema solar, mi móvil y demás cosas que llevaría y lo metí todo en mi bolso.
Como hacía buen tiempo y todavía quedaba una hora para que todo empezara decidí ir caminando a la dirección que Justin me había enviado en un mensaje unos cuantos minutos antes, me preguntó si quería que me viniera a buscar pero rechacé la propuesta y en cambio le dije que nos veríamos allí. Total no tenía que estar todo el día pegado a mí, la casa estaba un poco lejos por lo que sería una gran paseo pero tampoco me importó así me daba el sol y me ponía un poco morena.
Tarde unos cincuenta minutos más o menos desde mi casa hasta el lugar donde se celebraba la fiesta, era una típica casa al pie de la playa, un lugar bastante acertado porque si querías podías bañarte directamente en el mar o si no querías mancharte de arena te quedabas en la casa, pobre del que tuviera que limpiar el desastre que seguro que armaríamos.
No sabía si las chicas o Justin estarían por ahí por lo que decidí crear un grupo en whatsapp con el tema “Fiesta en la playa” y metí a todos juntos por lo que me era más fácil comunicarme de esta manera con todos ello que de uno en uno; Pregunté si alguien ya estaba aquí o si aún tardarían en venir, el único que contesto fue Justin que dijo que estaba justo en la escalera que daba de la casa a la arena, segundos después mientras iba caminando hacia el lugar que me había indicado Justin las chicas dijeron por el grupo que aún les quedaba un rato para estar listas por lo que lo más probable era que llegaran algo tarde cuando la fiesta ya estuviera animada traducido significaba que llegarían cuando ya casi todo el mundo o la gran mayoría estuvieran borrachos para poder aprovecharse y sacarles más alcohol con sus encantos, estaba escribiendo una respuesta a mis amigas cuando vi a Justin caminando tranquilamente hacia mí, le saludé con la mano mientras enviaba el mensaje para las chicas, cuando llegó me saludó con un beso en la mejilla, un suave “Hey” y me dio un abrazo. Le devolví el saludo y me abracé más fuerte a él para que no se le ocurriera soltarme, se rio en mi oído, me abrazó unos minutos más y después se separó de mi dándome un suave beso en los labios para posterior agarrarme de la mano y tirar levemente de mi para llevarme dentro de la casa.
Si desde fuera ya era bonita al entrar en aquel lugar el interior era un millón de veces más hermoso, yo no paraba de admirarla mientras él me conducía a la cocina, sentía lastima por el propietario porque seguro que algo se terminaría rompiendo por culpa de algún idiota borracho, Justin se rio de mi por segunda vez en esa noche mientras seguía fijándome en la decoración de la casa, tiró de mi para que le hiciera caso pero estaba tan absorta fijándome en los detalles que el tirón me pilló desprevenida y terminé impactando con su pecho, “ouch” me quejé a lo que Justin respondió susurrándome un “lo siento” mientras me besaba mi frente, pasé mis brazos alrededor de su cintura, Justin se giró para alcanzar de la encimera que había detrás de él un par de cervezas me dio una a la vez que tomaba un sorbo de la suya, acepté la mía a la cual también le di un sorbo, así que empezaríamos la velada con algo relativamente suave, tampoco quería emborracharme esa noche pero seguramente terminaríamos todos así aunque no quisiéramos.
¿Vamos fuera? – oí que me preguntó Justin después de beber un trago de su cerveza.
No, quiero quedarme aquí, afuera hay mucha gente – le respondí desde mi escondite

Bien – me dijo apretándome más fuerte entre sus brazos.
Nos quedamos en silencio abrazados terminándonos nuestras bebidas los dos solos, al acabarlas tiré las botellas a la basura, yo no quería ser la causante del estropicio de esa magnífica casa.
Aunque era una casa ajena siempre quise hacer algo que mi madre jamás me dejó hacer así que a pesar de que seguro que parecería una niña a los ojos de Justin, me senté encima de la encimera, Justin al verme se rio pero no me dijo que era infantil o que me bajara de ahí por lo que yo feliz le hice una seña para que viniera a abrazarme, lo bueno de estar sentada en la encimera es que no era tan baja y le tenía a la altura perfecta, era lo mejor ya que no tenía que alzar mi cabeza ni ponerme de puntillas para poder besarle bien. Así que eso fue lo que hice cuando llegó a mi lado, coloqué mis piernas alrededor de su cintura y mis abrazos apoyados en sus hombros alrededor de su cuello, abrazándole como si yo fuese un koala y le besé, me devolvió el beso a la vez que colocaba sus manos en mi cintura y tiraba de mi presionando su cuerpo aún más contra el mío, perfilo mi labio inferior obligándome a que los abriera para poder colar su lengua en mi boca, la temperatura iba subiendo a la vez que nuestras respiraciones se iban acelerando, su mano izquierda bajo de mi cintura a mi muslo y empezó acariciarlo de arriba a abajo mientras nuestras lenguas se enredaban en mi boca, no podía aguantar más sin respirar, sé que debería aprender a respirar por la nariz mientras nos besábamos pero nunca llegué a conseguirlo, le aparte para que pudiera entrar aire en mis pulmones, estaba segura que podía oír los latidos de mi corazón, pero el mío no era el único que latía acelerado, al romper el beso él simplemente apartó hacia un lado mi pelo y comenzó a besarme el cuello, el muy cabrón sabía que amaba que hicieran eso, me mordió justo donde la clavícula, haciéndome brincar del susto.
Joder, Justin no me muerdas – le dije mientras aún seguía intentando calmar mi respiración –
Se disculpó en voz baja a la vez que lamia donde me había mordido, repartiendo después un par de besos en la zona.
Lo siento – se volvió a disculpar pero esta vez mirándome a los ojos – Me excitas y me descontrolas a partes iguales, no puedo aguantarme más, te necesito ahora – me contestó segundos después de haberse disculpado.
¿Cómo quiere que no me enamore de él si me dice estas cosas? Vale que no haya sido la cosa más romántica del mundo, porque no lo era, pero este idiota me hacía perder la cabeza como nunca antes lo había hecho.
No me digas esas cosas, Bieber – consigo responderle – es demasiado temprano, la gente no está borracha aún por lo que no podemos escaquearnos al baño o cualquier cuarto de la casa a terminar lo que empezamos, nos podrían pillar, no quiero armar un escándalo como ese –
Ya lo sé – suspira – lo mejor será que salgamos fuera a dar una vuelta mientras consigo que esto se baje – señala refiriéndose a una parte de su anatomía que había despertado mientras nos besábamos –
¿Piensas salir con una erección de campeonato para que todos te vean? – le pregunto a la vez que quito la mano que seguía en mi muslo –
No, joder claro que no quiero – negó a la vez que se revolvía el pelo alejándose de mí  – pero es peligroso que nos quedemos los dos solos o no respondo de mis actos haya gente presente o no –

No quería dejarle así al pobre, porque en aparte era culpa mía, yo había empezado esto y no era justo que él pagara por mis actos, bueno aunque él estaba de acuerdo en lo que estábamos haciendo pero al pobre chico no se le puede echar la culpa de estar excitado no? Incluso yo lo estaba, agradecía al cielo por ser chica y que no se me notara mi excitación como a Justin en estos momentos.
Estaba nerviosa, me estaba mordiendo el labio pero dejé de hacerlo en cuanto él me dijo que no le estaba ayudando a calmarse, apunté para mí misma que le ponía cuando me mordía el labio, bajé de la encimera con cuidado, me acomodé la falda y aunque estaba nerviosa porque no sabía cómo Justin iba a interpretar esto y si lo haría bien, no sabía que pensar pero creía que era la mejor opción que teníamos en estos momentos, cuando me acerqué a Justin, le agarré de la mano, tiré de él mientras salíamos con cuidado de la cocina sin que nos viera nadie y le pregunté si sabía dónde se encontraba el baño más alejado de toda la casa, me miró confuso pero me dijo que estaba en la tercera planta a la izquierda, nada más salir de la cocina caminando el línea recta teníamos las escaleras, tiré de Justin más fuerte mientras subíamos rápidamente las escaleras hacia el segundo piso cuidando de que nadie nos viera, me reí en mi interior pensando que nos estábamos escabullendo como si fuéramos dos ladrones que íbamos a robar en aquella casa, Justin intentó preguntarme un par de veces que es lo que estaba haciendo pero lo ignoré hasta que llegamos al cuarto de baño que él me había indicado, le empujé dentro mientras me fijaba que no había nadie y que no nos habían seguido, entré rápidamente y cerré la puerta con pestillo mientras suspiraba.
Me fijé en que su excitación aún no había bajado en absoluto por lo que aún tenía que hacerme cargo de ella, no era algo que me desagradara pero me moriría de vergüenza después y no sabría si podría llegar a volver a mirarle a la cara. Recorrí con la mirada la estancia, era bastante espacioso por lo que nos era más fácil movernos en su interior, agarré a Justin y le empujé hasta que estuvo sentado en el inodoro. Sus palabras seguían resonando en mi cabeza, me senté en su regazo y empecé a besarle, él estaba algo confuso pero me respondió el beso, aún encima de él empecé a desabrocharle los pantalones, creo que algo hizo click en su cabeza por lo que se apartó de mí y negó con la cabeza.
No, no tienes que hacer esto – se negó a lo que yo le ignoré mientras bajaba sus vaqueros y sus calzoncillos hasta sus rodillas –
No tengo pero quiero – respondí – así que ahora cállate y disfruta –
Me baje de su regazo, cogí unas toallas y las tiré al suelo a la vez que él se quitaba los zapatos, los calcetines y las ropas de su mitad inferior que yo solo había bajado, me quité mi chaqueta y la dejé en el lavabo, no sabía si quitarle la camiseta también y la ropa de mi mitad superior por si acaso para no manchar nada, decidí que sí, agarré el dobladillo de su camiseta y se la quité, hice lo mismo con mi básica y mi sujetador, dejé toda su ropa y la mía encima del lavabo al alcance de nuestras manos, estaba delante suyo sólo vistiendo mi ropa interior inferior y mi falda ya que Justin se había deshecho de mi calzado y mis medias de medio muslo, cuando iba a quitarme el resto de la ropa para así terminar directamente lo que empezamos, él volvió a negar con la cabeza alegando que no quería un polvo rápido en un baño, pero aunque me quitó la ropa igualmente dejo claro que no íbamos a ir hasta el final, asentí a sus palabras aunque yo me morí de ganas de tener un polvo aunque sea rápido en el baño con él  y me volví a sentar en su regazo aunque sabía que pronto iba terminar de rodillas delante de él, le besé pero pronto empecé a mordisquear su labio inferior mientras bajaba mis manos por su torso en dirección sur, él tenía sus manos en mis caderas sujetándome fuerte para que no cayera al suelo pero pronto sus manos cambiaron de lugar y empezaron a bajar una por mi espalda y la otra por uno de mis muslos, estaba segura de lo que me iba a hacer pero primero tendría que darle una mano con lo suyo, cuando mi mano empezó a acariciarle allí bajo Justin soltó un “mierda” y un gruñido, le silencié enredando mi lengua en la suya, y seguí trabajando con ambas manos esta vez, corté el beso a lo que él gimió en protesta, le sonreí, pronto seguí con lo que estaba haciendo, le besé el cuello pero me aseguré de dejarle una marca ahí, en el momento que mordí su piel escuche a Justin soltar un suspiro seguido de un “joder”, le ignoré y seguí bajando con mis besos, deslizándome a su vez hasta quedarme de rodillas enfrente de él, hice que abriera las piernas para colocarme mejor, para que esto me resultara más cómodo, antes de empezar cogí la goma que tenía en mi muñeca y me hice una rápida coleta para que el pelo no me molestara, dejé un par de besos en su vientre para llegar finalmente a mi premio, esta sería la primera vez que le hacia una mamada a Justin y estaba muy nerviosa, sólo esperaba no morderle, creo que no le haría mucha gracia, tenía que dejar de desvariar en estos momentos, así que agarrando la base de su hombría bajé mi boca hasta darle un pequeño beso al glande, Justin estaba hiperventilando en esos momentos creo que estaba intentando aguantarse y tranquilizarse un poco, seguí a lo mío por lo que antes de arrepentirme fui introduciéndolo poco a poco en mi boca teniendo mucho cuidado con los dientes, él estaba muy quieto respirando profundamente como yo, no era una sensación muy desagradable pero si no quería hacerle daño tendría que tener cuidado porque estaba muy nerviosa por el resultado, afortunadamente no tenía el reflejo de arcadas así que intente conseguir tenerlo todo en  mi boca pero no podía, la parte que no podía introducirla la acariciaba con mi mano a la vez que me retiraba hacia atrás, mientras subía absorbía causando que mi garganta se cerrara más en torno a él y cuando bajaba dejaba que mis dientes le arañaran con cuidado, empecé con un ritmo tranquilo, suave intentando acostumbrarme a la sensación pero en cuanto lo hice empecé a hacerlo mucho más rápido, Justin estaba agarrado al lavabo mientras su otra mano se enredó en mi pelo marcando el ritmo que él quería, estaba bastante excitado y se notaba no sólo en lo obvio si no que estaba vez estaba siendo más brusco que de costumbre, no paraba de gemir y maldecir mientras tiraba de mi pelo, estaba muy cerca de correrse haciendo que su miembro se pusiera aún más duro y él se tensase más, rezaba para que nadie escuchara los gemidos de Justin que se transformaron en gritos, se dejó ir con un “oh joder”, sentí su corrida amarga bajar por mi garganta, chupe hasta que dejó de salir cuando ocurrió quité mi boca de su miembro y me lamí los labios, no era el mejor sabor del mundo pero tampoco era lo más desagradable había cosas peores, suspiré aliviada al ver que no habíamos manchado nada, así que poniéndome de pie agarré nuestras ropas para pasárselas pero él tenía otros planes ya que me obligo a dejarlas otra vez en su sitio para hacer que me sentara en su regazo.
Si hubiera sabido que esto iba acabar así me hubiera pensado lo del polvo, pero joder esto también fue bueno muy bueno, ahora sé una buena chica déjame complacerte y devolverte el favor – me susurró Justin en mi oído mientras depositaba besos detrás de mí oreja mordisqueando ese lugar –
Gemí de placer, y es que aún conservaba el calentón de abajo más sumado a lo que le hice a Justin, estaba más caliente que nunca, bajó sus manos a mis pechos a la vez que me besaba en los labios con desenfreno, pellizcó mis pezones haciéndome gemir otra vez, siguió bajando lentamente pero sin dejar de besarme, su mano derecha me hizo abrir aún más las piernas para poder colar su mano izquierda entre mis muslos, sentía a Justin volver a excitarse otra vez a pesar de haberse corrido hacia unos minutos atrás, me susurró un quieta, con su mano derecha siguió agarrando  mi pierna izquierda para que no pudiera cerrarlas pierna, su mano izquierda siguió bajando un poco más ,jugando conmigo a lo que yo le mordí el labio inferior fuerte para que se dejara de juegos, él gimió por el mordisco pero siguió besándome igual, y cuando vio que ya estaba más relajada y no tan tensa, también al notar que estaba húmeda el muy capullo decidió en ese momento meter dos dedos en mi interior, la postura era un poco forzada y nada cómoda para él, cuando los insertó en mí le agarré del pelo y tiré de él, respondió moviendo sus dedos dentro y fuera de mi interior, bajó su cabeza para jugar con mis pezones, empezando a morder primero el izquierdo pasando luego por el derecho, movía su mano pero yo aún estaba sintiendo todavía su excitación contra mí, no quería esto, lo quería a él dentro, agarré su mano impidiéndole el movimiento, Justin subió su cabeza hacía mi mirándome a los ojos llenos de confusión, aparté su otra mano de mi pierna, agarré su pene y levantándome me deje caer haciendo que me llenara por completo, gemimos al unísono, y eso que no íbamos a tener un polvo rápido en el baño me reproche en mi mente, pero me daba igual, me apoyé en sus hombros e inicié un movimiento ascendente y descendente primero lento para acostumbrarme a su miembro en mi interior y después aumentando de velocidad, Justin me agarró de las caderas para ayudarme a subir y bajar más fácilmente, decidió seguir lamiendo mis pezones, se decantó por el izquierdo mientras su mano izquierda subía a jugar con el derecho pellizcándolo a la vez que mordía a su gemelo, quería correrme ya, llevábamos un buen rato allí encerrados, seguro que había alguien buscándonos y nosotros aquí follando como conejos en el baño de una casa ajena, pero que nos pudieran escuchar y pillar, aunque estaba el pestillo echado, le sumaba morbo al asunto, aumenté más el ritmo para poder terminar ambos rápidamente, minutos después ambos nos corrimos con un sonoro gemido, Justin me besó a la vez que me ayudaba a entrar en la ducha para darnos una ducha rápida, raro y extraño pero no podíamos ir oliendo a sexo y sudor por ahí si queríamos mantener esto en secreto, nos vestimos y rápidamente y sin que nadie se diera cuenta bajamos los dos pisos en dirección a la cocina, agarré el tequila un vaso y me serví un chupito, por si acaso Justin quería le serví otro, me tomé el mío y le alargue el suyo, después de bebérselo, tomamos otro par de chupitos y después cogimos una cerveza cada uno, cuando íbamos a salir de la casa, ya en las escaleras, él me agarró de la cadera haciéndome perder el equilibrio pero recuperándolo rápidamente en cuanto me sujeto con fuerza y me susurró al oído que esto no terminaba aquí, me di la vuelta, le besé y le susurré que por supuesto que no que esta noche aún era muy larga y que estaríamos solos un par de horas más porque mis amigas aún no llegaban.

lunes, 31 de marzo de 2014

Capítulo 14



Cuando me desperté ni si quiera pensé en si el visitante nocturno me habría ido a visitar había estado tan cansada de la salida con las chicas y el juego con los perros que nada más llegar me había ido a dormir y no pensé en el tema pero ahora que estaba consciente otra vez empecé a pensar quien podría ser el espía y porque me estaría haciendo eso a mí, no quería pensar mucho en ello porque me aterraba la respuesta por lo que decidí apartarlo de mi mente y dedicarme a hacer cosas más productivas como en ese momento ir a darme una ducha para luego poder desayunar y pasar un día tranquilo en mi casa para despejarme y olvidarme de todo lo que había pasado en estos días.
Después de la ducha creí que era mejor sacar primero a los perros para después poder desayunar tranquila mientras ellos comían un poco así que me dedique a llevar acabo ese plan total podía esperar diez minutos más para desayunar y al parecer ellos también, al finalizar el paseo les puse su comida mientras me hacía un par de tostadas y buscaba el zumo en la nevera, al hacer eso me di cuenta de que mi madre me había puesto una nota en ella diciéndome que no me preocupara pero que no iba a estar en casa en las próximas dos semanas, quite la nota y la tiré a la basura hacia eso casi todos los meses, desaparecía y luego volvía a aparecer  tampoco me importa y viéndolo bien era lo mejor porque seguro que en cuanto volviera me estaría gritando por los dos nuevos inquilinos que teníamos en la casa.

Poco después estaba aburrida en el salón intentando ver la televisión cuando me llego un mensaje de Justin diciéndome que sintiéndolo mucho no podía quedar conmigo porque había llegado su prima y unos amigos suyos a la ciudad, me quede impactada, ¿cuándo habíamos quedado él y yo? ¿Acaso este idiota se había fumado algo? Ignoré el mensaje de Justin e iba a borrarlo cuando alguien me llamó al móvil, me sonaba el número pero en ese momento no sabía quién era, estaba algo asustada quería cogerlo para saber quién era pero ¿y si era el acosador? No lo pensé mucho y cogí la llamada.



-          - ¿Diga? ¿quién es? – pregunté antes de que la persona al otro lado pudiera hablar –

-         -  ¿Amiga? Soy yo, Luna!! – me gritó a través del teléfono –

-         -  ¿Luna la de Texas? – le cuestioné –

-         - Sí Kat esa misma – me respondió con su voz alegre –

-         - ¿Por qué me estás llamando? – le volví a interrogar –

-         - Ahora mismo estoy en Los Ángeles y como desapareciste sin decir nada de Texas quería saber si querrías quedar a tomar un café y así de paso te presento a mi novio Christian  - dijo tranquilamente –

No sabía que decir e incluso antes de que pudiera darle una respuesta me dio una dirección, una hora y colgó el teléfono para que yo no pudiera negarme a ir. Luna era así no aceptaba un no por respuesta y siempre era bastante alegre,  me mentalicé para todo lo que pudiera ocurrir en aquel lugar, sabía que tenía que ir sí o sí porque si no sería mi fin.



Al llegar a la cafetería que mi antigua amiga me había citado me empecé a poner nerviosa, hacía tres años o incluso un poco más que no la veía ojalá que todo fuera bien, total sólo tendría que entrar ahí hablar con ella un rato y largarme, no era tan complicado, o eso esperaba yo . Como hacia siempre que quería fingir que todo estaba bien y que nada me preocupaba cerré los ojos, suspiré y puse mi sonrisa falsa aquella que llevaba mucho tiempo perfeccionando, maldije para mis adentros ya que tendría que haber llamado a mis amigas así no tendría que pasarlo sola, ignoré los nervios que tenía y pasé dentro.


Nada más entrar alguien ya se me estaba tirando encima a lo que yo casi me caigo hacia atrás y gracias a Dios que estaba la puerta porque ya me veía en el suelo, al fijarme mejor vi que era Luna la que se me había subido encima como un mono, la abracé y después de un rato tuvo la decencia de bajarse ya que yo no podía con su peso, aunque no pesaba más que yo,  me condujo a una mesa donde estaban tres chicos y una chica, el que estaba de espaldas a mí se me parecía a Justin aunque lo más probable que estuviera con su prima y sus amigos que habían llegado a la ciudad, deseché esos pensamientos y justo cuando empezaba las presentaciones me di cuenta que en realidad sí era Justin y que la otra chica que estaba en ese grupo resultaba ser la prima de Justin que se llamaba Jennifer pero que todos le llamaban Jen, a Chris y Ryan ya los conocía aunque quería suponer que esos eran los amigos que habían venido a la ciudad a verle, estábamos pasándolo realmente bien todos juntos, como no me hicieron sentarme al lado de mí, nótese el sarcasmo, amor diciendo que hacíamos buena pareja, si ellos supieran, poco rato Luna junto con Jen que se habían hecho amigas empezaron a hacer las típicas preguntas incomodas, de cómo me iba en Los Ángeles, si tenía amigos, como eran las cosas aquí, como estaba mi madre, esta pregunta más bien era parte de Luna, y por qué me había ido de Texas, otra vez Luna preguntando cosas que yo no quería responder, forcé una sonrisa falsa y respondí que todo me iba muy bien y que mi madre estaba trabajando en esos momentos que regresaría pronto, aunque era mentira, e ignore la pregunta de Texas apropósito ya que no quería hablar del tema pero ellas seguían insistiendo en ello mientras sus novios, hablaban de hockey, Justin al ver mi malestar e incomodidad dijo que nosotros aún teníamos que hacer un trabajo para darle al tutor nada más terminar las vacaciones y lo mejor era empezarlo ahora para que tuviéramos el resto del verano libre, nos excusamos, recogimos nuestras cosas y salimos de allí rápidamente .

Al salir le agradecí a Justin su ayuda, sabía que me pediría algo a cambio así que antes de que lo hiciera le di un abrazo y le besé , le susurré un gracias y le solté para empezar a caminar devuelta a mi casa, anteriormente había recibido un mensaje de Rebekah y Elena diciendo que no podían quedar ese día porque sus familias habían decidido hacer una excursión porque pasaban poco tiempo con ellos, yo me había librado porque mi madre no estaba y poniendo una excusa tonta no acudí, lo cual me dejaba sin ningún plan y al parecer Justin no tenía ninguno tampoco porque me siguió todo el camino hacia mi casa.



-         -  Algún visitante nocturno, ayer? – preguntó pareciendo casual –

-        - Ninguno que yo sepa, ya que me dormí temprano y no me fijé si había alguien – le respondí con la verdad –

Negó con la cabeza y murmuró algo que sonó como a imprudente o inocente aunque no lo escuche bien porque lo dijo tan bajo a lo que yo le resté importancia sonriéndole y cogiéndole de la mano mientras le besaba la mejilla y le murmuré un no te preocupes estaré bien a lo que él se auto invitó a mi casa diciendo que sería muy peligroso que durmiera sola cuando un tipo cualquiera me vigilaba, acepté, llegamos y me ayudo a sacar a pasear a los perros, estuvimos un tiempo jugando con ellos en el parque que estaba enfrente de mi casa. Cuando ya creímos que era conveniente entramos a mi hogar y mientras él le daba comida a los perros yo preparaba nuestra cena, me preguntó por mi madre y le dije que estaba trabajando que hasta dentro de dos semanas no regresaría a casa, a lo que Justin bufó y me respondió que él se quedaría en mi casa esas dos semanas hasta que mi madre volviera, iba a negarme pero en ese momento la comida reclamaba mi atención si no quería que terminara quemando la casa debido a un incendio, negué con la cabeza, sabía que aunque me negara Justin encontraría la forma de convencerme que eso era lo mejor, así que a pesar de no estar de acuerdo del todo acepté su propuesta ya que al menos no sentiría tanto miedo del acosador al estar él cerca.