Cuando
me quise dar cuenta las dos semanas ya habían pasado sin darme cuenta y es que
estando al lado de Justin, sus amigos, su prima y mi amiga de Texas me lo había
pasado genial sin pensar un solo segundo en mi acosador personal, el final de
ese tiempo significaba que Justin volvería a su casa y que yo me quedaría con
mi madre otra vez por lo que estaba deseando que surgiera una complicación en
el caso de mi madre y pudiera quedarse más conmigo pero en esta ocasión todo
fue bien y él volvió a su hogar aunque seguía visitándome mientras mi madre
trabajaba, también me preguntaba por el mirón pero desde que él estuvo a mi
lado no volví a verle más, estaba esperando que fuera una alucinación mía pero
Justin me había asegurado que había visto una escalera tirada en el jardín
cuando no había estado allí ese mismo día sino que yo la había visto en el
cobertizo.
Él
y yo salimos un par de veces en algo parecido a citas pero no lo eran ya que
las citas implicaban interés romántico, besos y cosas por el estilo pero no,
nosotros habíamos salido como amigos y me lo había pasado muy bien, de Alex no
oímos nada por lo que supusimos que se había ido de la ciudad y estaría en
algún lugar costo como siempre presumía por lo que para nosotros fue momentos
de paz y tranquilidad porque no habría ningún drama y si las noticias de que
habíamos estado saliendo los dos juntos le llegaban a ella al estar a
kilómetros de aquí no nos preocupaba por nada.
Ese
día era viernes y mi madre trabajaba hasta tarde, otra vez igual, a lo que
Justin nos invitó, a mis amigas y a mi, a una fiesta que se celebraba en una
casa en la playa yo sólo pude aceptar emocionada porque sabía que ese día iba a
ser inolvidable, playa + fiesta = diversión asegurada, lo más probable es que
alguien llevara alcohol así que no tendríamos que preocuparnos por comprarlo,
rezaba porque no apareciera la policía y nos pusiera una multa ya que a la hora
que se celebraba la fiesta no estaba permitido estar en la playa y mucho menos
bebiendo alcohol salvo el 4 de Julio y este no era el caso.
No
quise vestirme extravagante por lo que me decidí a ponerme una falda, unas
medias que me llegaban a medio muslo por si refrescaba, una básica gris, una
chaqueta y de calzado me puse unas botas para que en el momento que entrara en
la playa no se me entrara en el calzado, era lo que más odiaba de la playa.
Había
quedado con las chicas directamente allí, por lo que como íbamos a la playa me
puse un maquillaje muy neutral porque igualmente era una fiesta, recogí mis
llaves, la crema solar, mi móvil y demás cosas que llevaría y lo metí todo en
mi bolso.
Como
hacía buen tiempo y todavía quedaba una hora para que todo empezara decidí ir
caminando a la dirección que Justin me había enviado en un mensaje unos cuantos
minutos antes, me preguntó si quería que me viniera a buscar pero rechacé la
propuesta y en cambio le dije que nos veríamos allí. Total no tenía que estar
todo el día pegado a mí, la casa estaba un poco lejos por lo que sería una gran
paseo pero tampoco me importó así me daba el sol y me ponía un poco morena.
Tarde
unos cincuenta minutos más o menos desde mi casa hasta el lugar donde se
celebraba la fiesta, era una típica casa al pie de la playa, un lugar bastante
acertado porque si querías podías bañarte directamente en el mar o si no querías
mancharte de arena te quedabas en la casa, pobre del que tuviera que limpiar el
desastre que seguro que armaríamos.
No
sabía si las chicas o Justin estarían por ahí por lo que decidí crear un grupo
en whatsapp con el tema “Fiesta en la playa” y metí a todos juntos por lo que
me era más fácil comunicarme de esta manera con todos ello que de uno en uno;
Pregunté si alguien ya estaba aquí o si aún tardarían en venir, el único que
contesto fue Justin que dijo que estaba justo en la escalera que daba de la
casa a la arena, segundos después mientras iba caminando hacia el lugar que me había
indicado Justin las chicas dijeron por el grupo que aún les quedaba un rato
para estar listas por lo que lo más probable era que llegaran algo tarde cuando
la fiesta ya estuviera animada traducido significaba que llegarían cuando ya
casi todo el mundo o la gran mayoría estuvieran borrachos para poder
aprovecharse y sacarles más alcohol con sus encantos, estaba escribiendo una
respuesta a mis amigas cuando vi a Justin caminando tranquilamente hacia mí, le
saludé con la mano mientras enviaba el mensaje para las chicas, cuando llegó me
saludó con un beso en la mejilla, un suave “Hey” y me dio un abrazo. Le devolví
el saludo y me abracé más fuerte a él para que no se le ocurriera soltarme, se
rio en mi oído, me abrazó unos minutos más y después se separó de mi dándome un
suave beso en los labios para posterior agarrarme de la mano y tirar levemente
de mi para llevarme dentro de la casa.
Si
desde fuera ya era bonita al entrar en aquel lugar el interior era un millón de
veces más hermoso, yo no paraba de admirarla mientras él me conducía a la
cocina, sentía lastima por el propietario porque seguro que algo se terminaría
rompiendo por culpa de algún idiota borracho, Justin se rio de mi por segunda
vez en esa noche mientras seguía fijándome en la decoración de la casa, tiró de
mi para que le hiciera caso pero estaba tan absorta fijándome en los detalles
que el tirón me pilló desprevenida y terminé impactando con su pecho, “ouch” me
quejé a lo que Justin respondió susurrándome un “lo siento” mientras me besaba mi
frente, pasé mis brazos alrededor de su cintura, Justin se giró para alcanzar
de la encimera que había detrás de él un par de cervezas me dio una a la vez
que tomaba un sorbo de la suya, acepté la mía a la cual también le di un sorbo,
así que empezaríamos la velada con algo relativamente suave, tampoco quería
emborracharme esa noche pero seguramente terminaríamos todos así aunque no quisiéramos.
¿Vamos
fuera? – oí que me preguntó Justin después de beber un trago de su cerveza.
No,
quiero quedarme aquí, afuera hay mucha gente – le respondí desde mi escondite
Bien
– me dijo apretándome más fuerte entre sus brazos.
Nos
quedamos en silencio abrazados terminándonos nuestras bebidas los dos solos, al
acabarlas tiré las botellas a la basura, yo no quería ser la causante del
estropicio de esa magnífica casa.
Aunque
era una casa ajena siempre quise hacer algo que mi madre jamás me dejó hacer así
que a pesar de que seguro que parecería una niña a los ojos de Justin, me senté
encima de la encimera, Justin al verme se rio pero no me dijo que era infantil
o que me bajara de ahí por lo que yo feliz le hice una seña para que viniera a
abrazarme, lo bueno de estar sentada en la encimera es que no era tan baja y le
tenía a la altura perfecta, era lo mejor ya que no tenía que alzar mi cabeza ni
ponerme de puntillas para poder besarle bien. Así que eso fue lo que hice
cuando llegó a mi lado, coloqué mis piernas alrededor de su cintura y mis
abrazos apoyados en sus hombros alrededor de su cuello, abrazándole como si yo
fuese un koala y le besé, me devolvió el beso a la vez que colocaba sus manos
en mi cintura y tiraba de mi presionando su cuerpo aún más contra el mío,
perfilo mi labio inferior obligándome a que los abriera para poder colar su
lengua en mi boca, la temperatura iba subiendo a la vez que nuestras
respiraciones se iban acelerando, su mano izquierda bajo de mi cintura a mi
muslo y empezó acariciarlo de arriba a abajo mientras nuestras lenguas se
enredaban en mi boca, no podía aguantar más sin respirar, sé que debería
aprender a respirar por la nariz mientras nos besábamos pero nunca llegué a
conseguirlo, le aparte para que pudiera entrar aire en mis pulmones, estaba
segura que podía oír los latidos de mi corazón, pero el mío no era el único que
latía acelerado, al romper el beso él simplemente apartó hacia un lado mi pelo
y comenzó a besarme el cuello, el muy cabrón sabía que amaba que hicieran eso,
me mordió justo donde la clavícula, haciéndome brincar del susto.
Joder,
Justin no me muerdas – le dije mientras aún seguía intentando calmar mi
respiración –
Se
disculpó en voz baja a la vez que lamia donde me había mordido, repartiendo
después un par de besos en la zona.
Lo
siento – se volvió a disculpar pero esta vez mirándome a los ojos – Me excitas
y me descontrolas a partes iguales, no puedo aguantarme más, te necesito ahora – me contestó segundos después de haberse disculpado.
¿Cómo
quiere que no me enamore de él si me dice estas cosas? Vale que no haya sido la
cosa más romántica del mundo, porque no lo era, pero este idiota me hacía
perder la cabeza como nunca antes lo había hecho.
No
me digas esas cosas, Bieber – consigo responderle – es demasiado temprano, la
gente no está borracha aún por lo que no podemos escaquearnos al baño o
cualquier cuarto de la casa a terminar lo que empezamos, nos podrían pillar, no
quiero armar un escándalo como ese –
Ya
lo sé – suspira – lo mejor será que salgamos fuera a dar una vuelta mientras
consigo que esto se baje – señala refiriéndose a una parte de su anatomía que había
despertado mientras nos besábamos –
¿Piensas
salir con una erección de campeonato para que todos te vean? – le pregunto a la
vez que quito la mano que seguía en mi muslo –
No,
joder claro que no quiero – negó a la vez que se revolvía el pelo alejándose de
mí – pero es peligroso que nos quedemos
los dos solos o no respondo de mis actos haya gente presente o no –
No
quería dejarle así al pobre, porque en aparte era culpa mía, yo había empezado
esto y no era justo que él pagara por mis actos, bueno aunque él estaba de
acuerdo en lo que estábamos haciendo pero al pobre chico no se le puede echar
la culpa de estar excitado no? Incluso yo lo estaba, agradecía al cielo por ser
chica y que no se me notara mi excitación como a Justin en estos momentos.
Estaba nerviosa, me estaba mordiendo
el labio pero dejé de hacerlo en cuanto él me dijo que no le estaba ayudando a
calmarse, apunté para mí misma que le ponía cuando me mordía el labio, bajé de
la encimera con cuidado, me acomodé la falda y aunque estaba nerviosa porque no
sabía cómo Justin iba a interpretar esto y si lo haría bien, no sabía que
pensar pero creía que era la mejor opción que teníamos en estos momentos,
cuando me acerqué a Justin, le agarré de la mano, tiré de él mientras salíamos con
cuidado de la cocina sin que nos viera nadie y le pregunté si sabía dónde se
encontraba el baño más alejado de toda la casa, me miró confuso pero me dijo
que estaba en la tercera planta a la izquierda, nada más salir de la cocina caminando
el línea recta teníamos las escaleras, tiré de Justin más fuerte mientras subíamos
rápidamente las escaleras hacia el segundo piso cuidando de que nadie nos
viera, me reí en mi interior pensando que nos estábamos escabullendo como si fuéramos
dos ladrones que íbamos a robar en aquella casa, Justin intentó preguntarme un
par de veces que es lo que estaba haciendo pero lo ignoré hasta que llegamos al
cuarto de baño que él me había indicado, le empujé dentro mientras me fijaba
que no había nadie y que no nos habían seguido, entré rápidamente y cerré la
puerta con pestillo mientras suspiraba.
Me fijé en que su excitación aún no había
bajado en absoluto por lo que aún tenía que hacerme cargo de ella, no era algo
que me desagradara pero me moriría de vergüenza después y no sabría si podría llegar
a volver a mirarle a la cara. Recorrí con la mirada la estancia, era bastante
espacioso por lo que nos era más fácil movernos en su interior, agarré a Justin
y le empujé hasta que estuvo sentado en el inodoro. Sus palabras seguían resonando
en mi cabeza, me senté en su regazo y empecé a besarle, él estaba algo confuso
pero me respondió el beso, aún encima de él empecé a desabrocharle los
pantalones, creo que algo hizo click en su cabeza por lo que se apartó de mí y
negó con la cabeza.
No, no tienes que hacer esto – se negó
a lo que yo le ignoré mientras bajaba sus vaqueros y sus calzoncillos hasta sus
rodillas –
No tengo pero quiero – respondí – así que
ahora cállate y disfruta –
Me baje de su regazo, cogí unas toallas
y las tiré al suelo a la vez que él se quitaba los zapatos, los calcetines y
las ropas de su mitad inferior que yo solo había bajado, me quité mi chaqueta y
la dejé en el lavabo, no sabía si quitarle la camiseta también y la ropa de mi
mitad superior por si acaso para no manchar nada, decidí que sí, agarré el dobladillo
de su camiseta y se la quité, hice lo mismo con mi básica y mi sujetador, dejé
toda su ropa y la mía encima del lavabo al alcance de nuestras manos, estaba
delante suyo sólo vistiendo mi ropa interior inferior y mi falda ya que Justin
se había deshecho de mi calzado y mis medias de medio muslo, cuando iba a
quitarme el resto de la ropa para así terminar directamente lo que empezamos,
él volvió a negar con la cabeza alegando que no quería un polvo rápido en un
baño, pero aunque me quitó la ropa igualmente dejo claro que no íbamos a ir
hasta el final, asentí a sus palabras aunque yo me morí de ganas de tener un
polvo aunque sea rápido en el baño con él y me volví a sentar en su regazo aunque sabía
que pronto iba terminar de rodillas delante de él, le besé pero pronto empecé a
mordisquear su labio inferior mientras bajaba mis manos por su torso en
dirección sur, él tenía sus manos en mis caderas sujetándome fuerte para que no
cayera al suelo pero pronto sus manos cambiaron de lugar y empezaron a bajar
una por mi espalda y la otra por uno de mis muslos, estaba segura de lo que me
iba a hacer pero primero tendría que darle una mano con lo suyo, cuando mi mano
empezó a acariciarle allí bajo Justin soltó un “mierda” y un gruñido, le
silencié enredando mi lengua en la suya, y seguí trabajando con ambas manos
esta vez, corté el beso a lo que él gimió en protesta, le sonreí, pronto seguí
con lo que estaba haciendo, le besé el cuello pero me aseguré de dejarle una marca
ahí, en el momento que mordí su piel escuche a Justin soltar un suspiro seguido
de un “joder”, le ignoré y seguí bajando con mis besos, deslizándome a su vez
hasta quedarme de rodillas enfrente de él, hice que abriera las piernas para
colocarme mejor, para que esto me resultara más cómodo, antes de empezar cogí
la goma que tenía en mi muñeca y me hice una rápida coleta para que el pelo no
me molestara, dejé un par de besos en su vientre para llegar finalmente a mi
premio, esta sería la primera vez que le hacia una mamada a Justin y estaba muy
nerviosa, sólo esperaba no morderle, creo que no le haría mucha gracia, tenía
que dejar de desvariar en estos momentos, así que agarrando la base de su
hombría bajé mi boca hasta darle un pequeño beso al glande, Justin estaba hiperventilando
en esos momentos creo que estaba intentando aguantarse y tranquilizarse un
poco, seguí a lo mío por lo que antes de arrepentirme fui introduciéndolo poco
a poco en mi boca teniendo mucho cuidado con los dientes, él estaba muy quieto
respirando profundamente como yo, no era una sensación muy desagradable pero si
no quería hacerle daño tendría que tener cuidado porque estaba muy nerviosa por
el resultado, afortunadamente no tenía el reflejo de arcadas así que intente
conseguir tenerlo todo en mi boca pero
no podía, la parte que no podía introducirla la acariciaba con mi mano a la vez
que me retiraba hacia atrás, mientras subía absorbía causando que mi garganta
se cerrara más en torno a él y cuando bajaba dejaba que mis dientes le arañaran
con cuidado, empecé con un ritmo tranquilo, suave intentando acostumbrarme a la
sensación pero en cuanto lo hice empecé a hacerlo mucho más rápido, Justin
estaba agarrado al lavabo mientras su otra mano se enredó en mi pelo marcando
el ritmo que él quería, estaba bastante excitado y se notaba no sólo en lo
obvio si no que estaba vez estaba siendo más brusco que de costumbre, no paraba
de gemir y maldecir mientras tiraba de mi pelo, estaba muy cerca de correrse haciendo
que su miembro se pusiera aún más duro y él se tensase más, rezaba para que
nadie escuchara los gemidos de Justin que se transformaron en gritos, se dejó
ir con un “oh joder”, sentí su corrida amarga bajar por mi garganta, chupe
hasta que dejó de salir cuando ocurrió quité mi boca de su miembro y me lamí
los labios, no era el mejor sabor del mundo pero tampoco era lo más
desagradable había cosas peores, suspiré aliviada al ver que no habíamos manchado
nada, así que poniéndome de pie agarré nuestras ropas para pasárselas pero él tenía
otros planes ya que me obligo a dejarlas otra vez en su sitio para hacer que me
sentara en su regazo.
Si hubiera sabido que esto iba acabar
así me hubiera pensado lo del polvo, pero joder esto también fue bueno muy
bueno, ahora sé una buena chica déjame complacerte y devolverte el favor – me susurró
Justin en mi oído mientras depositaba besos detrás de mí oreja mordisqueando
ese lugar –
Gemí de placer, y es que aún conservaba
el calentón de abajo más sumado a lo que le hice a Justin, estaba más caliente
que nunca, bajó sus manos a mis pechos a la vez que me besaba en los labios con
desenfreno, pellizcó mis pezones haciéndome gemir otra vez, siguió bajando
lentamente pero sin dejar de besarme, su mano derecha me hizo abrir aún más las
piernas para poder colar su mano izquierda entre mis muslos, sentía a Justin volver
a excitarse otra vez a pesar de haberse corrido hacia unos minutos atrás, me
susurró un quieta, con su mano derecha siguió agarrando mi pierna izquierda para que no pudiera
cerrarlas pierna, su mano izquierda siguió bajando un poco más ,jugando conmigo
a lo que yo le mordí el labio inferior fuerte para que se dejara de juegos, él
gimió por el mordisco pero siguió besándome igual, y cuando vio que ya estaba más
relajada y no tan tensa, también al notar que estaba húmeda el muy capullo
decidió en ese momento meter dos dedos en mi interior, la postura era un poco
forzada y nada cómoda para él, cuando los insertó en mí le agarré del pelo y
tiré de él, respondió moviendo sus dedos dentro y fuera de mi interior, bajó su
cabeza para jugar con mis pezones, empezando a morder primero el izquierdo
pasando luego por el derecho, movía su mano pero yo aún estaba sintiendo todavía
su excitación contra mí, no quería esto, lo quería a él dentro, agarré su mano impidiéndole el movimiento, Justin subió
su cabeza hacía mi mirándome a los ojos llenos de confusión, aparté su otra
mano de mi pierna, agarré su pene y levantándome me deje caer haciendo que me
llenara por completo, gemimos al unísono, y eso que no íbamos a tener un polvo rápido
en el baño me reproche en mi mente, pero me daba igual, me apoyé en sus hombros
e inicié un movimiento ascendente y descendente primero lento para
acostumbrarme a su miembro en mi interior y después aumentando de velocidad,
Justin me agarró de las caderas para ayudarme a subir y bajar más fácilmente,
decidió seguir lamiendo mis pezones, se decantó por el izquierdo mientras su
mano izquierda subía a jugar con el derecho pellizcándolo a la vez que mordía a
su gemelo, quería correrme ya, llevábamos un buen rato allí encerrados, seguro
que había alguien buscándonos y nosotros aquí follando como conejos en el baño
de una casa ajena, pero que nos pudieran escuchar y pillar, aunque estaba el
pestillo echado, le sumaba morbo al asunto, aumenté más el ritmo para poder
terminar ambos rápidamente, minutos después ambos nos corrimos con un sonoro
gemido, Justin me besó a la vez que me ayudaba a entrar en la ducha para darnos
una ducha rápida, raro y extraño pero no podíamos ir oliendo a sexo y sudor por
ahí si queríamos mantener esto en secreto, nos vestimos y rápidamente y sin que
nadie se diera cuenta bajamos los dos pisos en dirección a la cocina, agarré el
tequila un vaso y me serví un chupito, por si acaso Justin quería le serví
otro, me tomé el mío y le alargue el suyo, después de bebérselo, tomamos otro
par de chupitos y después cogimos una cerveza cada uno, cuando íbamos a salir
de la casa, ya en las escaleras, él me agarró de la cadera haciéndome perder el
equilibrio pero recuperándolo rápidamente en cuanto me sujeto con fuerza y me
susurró al oído que esto no terminaba aquí, me di la vuelta, le besé y le
susurré que por supuesto que no que esta noche aún era muy larga y que estaríamos
solos un par de horas más porque mis amigas aún no llegaban.
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