Narra Kat
Me estaba besando con Justin Drew Bieber Mallette en el baño
de mi habitación, esto no podía estar ocurriéndome, claro que no seguramente
era un sueño o una alucinación mío pero cuando sentí como mordía suavemente mi
labio inferior me di cuenta que de verdad estaba pasando tenía dos opciones
dejar que me besara o pararle los pies y eso fue lo que hice, le empuje, él
capto el mensaje y con un suspiro frustrado se separó de mí, no podía besarme
con él ni tener una aventura ni nada porque aún tenía novia y yo no quería
tener nada que ver con los chicos ellos
eran la última de mis preocupaciones. Cuando se separó de mi totalmente me
tendió un pañuelo para que me secara las lágrimas, el cual acepté, después de
eso me dijo que me vendría a recoger a las seis de la tarde que teníamos un
cita pendiente y se marchó apenas eran las dos de la tarde y como me encontraba
sola bajé a la cocina a prepararme algo de comer, tenía mucho tiempo por
delante para arreglarme aunque tampoco quería hacerlo mucho, no quería dar la
impresión de que me importaba lo que él pensara de mí. Decidí que haría algo
ligero por lo que hice pasta para comer algo sencillo, rico y poco elaborado,
total estaba sola en casa y no había nadie más no tenía por qué hacer algo
espectacular. Cuando terminé eran las tres y aún tenía horas por delante,
improvise algo puse música y me fui a bañar e intentar relajarme no quise darle
importancia al beso que nos dimos no era nada y no significo nada, después de
bañarme ya eran las cinco y media, no me había dado cuenta que me había
relajado mucho, apenas tenía treinta minutos para arreglarme y no sabía que
ponerme ya que no tenía absolutamente ni remota idea de que es lo que haríamos así
que me puse unos vaqueros un poco rotos por las rodillas, una blusa blanca y un
cárdigan beige, incluí unas botas con flecos, mis gafas de sol y mi bolso
marrón. Justamente a las seis de la tarde Justin llamó a la puerta y cuando
salí me quede impresionada aparcado enfrente de mi casa había un lamborghini
morado aparcado y él estaba apoyado en la puerta de este, llevaba unos vaqueros
y una camiseta negra con un chaleco encima. Justin sonrió al ver mi expresión
de alucinada que tenía en la cara
-
¿Te gusta? – me preguntó y yo sólo asentí con la
cabeza – venga vamos sube – me dijo mientras abría la puerta del copiloto, yo
monte y todavía seguía en shock, el coche era muy bonito y estaba segura que
muy caro. Seguía sin saber dónde íbamos y me estaba poniendo nerviosa y cada
vez que le preguntaba a Justin donde íbamos él me sonreía pero se negaba a
decirme donde me llevaba y una de las veces que le pregunté me dijo que dejara
de ser tan pesada por lo que me enfadé con él y no volví hablarle hasta que me
contestó que habíamos llegado a nuestro destino y por lo que pude apreciar me había
traído a un parque de atracciones.
-
¿Un
parque de atracciones? – pregunté cuando habíamos salido del coche a lo que el
asintió con la cabeza y con una gran sonrisa, parecía un niño pequeño mientras comprábamos
las entradas para poder pasar y montar a las atracciones, la verdad que agradecía
el gesto, me tendió la mano cuando ingresamos según él para que no me perdiera
ya que había mucha gente por lo que me encogí de hombros y le di la mano, me
sentía un poco asustada porque alguien conocido nos reconociera y regara
rumores pero enseguida se me paso cuando Justin nos dijo que nos montáramos en
la montaña rusa, tenía algo de miedo era muy alta pero él me sonrió y tiro de
mi mano , a lo que aquí estaba yo muriéndome de nervios y de miedo mientras esperábamos
nuestro turno el culpable de ello estaba a mi lado sonriéndome emocionado y me
intentaba tranquilizar poniendo su brazo a mi alrededor y haciendo círculos con
su mano en mi cintura y cada vez me estaba poniendo más nerviosa, cuando nos llegó
nuestro turno yo sentía que iba a vomitar esa fue mi primera sensación pero
cuando ya estábamos montados y en la primera cima fue precioso porque se podía ver
todo el parque y la apuesta de sol después sentía toda la adrenalina por mi
cuerpo , fue muy emocionante y divertido, nos bajamos de ella y Justin quería volver
a subir por lo que lo hicimos cuando ya estuvo saciado de la montaña rusa me
compró un algodón de azúcar pero él también quiso comer y dijo que era una tontería
comprar dos cuando yo no me iba a terminar el mío así que lo compartimos, lo
estaba pasando muy bien y ya no estaba nerviosa ni tensa, me sentía a gusto y
feliz, fuimos a la casa encantada , al laberinto de los espejos, a más montañas
rusas y Justin me consiguió un osito en las casitas de tiro y es que de los dos
él tenía mejor puntería. Fue una tarde increíble y memorable y aunque al
principio creía que no me iba a gustar y que iba a ser un infierno fue genial y
me divertí mucho, se lo hice saber y me dijo que se alegraba de haber
conseguido que sonriera, llegamos rápidamente a mi casa y es que me había enamorado
de su coche, también se lo hice saber y se rio de mí pero no le di ninguna
importancia simplemente le miré mal, me acompañó a la puerta de mi casa y me
dijo que en una hora me vendría a recoger para llevarme a cenar , eran las 9 así
que tenía una hora para cambiarme y dejar las fotos que nos habíamos hecho y el
peluche que me había conseguido y hacerle la cena a mi madre, me dio un beso en
la mejilla y se fue. Estaba de los nervios y no sabía que ponerme, me duché, me
puse un vestido azul, tacones azules y una chaqueta de cuero negra y me
maquille con un maquillaje suave y es que no quería algo muy recargado y estaba
lista. Oí el timbre de la puerta, baje corriendo intentando no caerme, porque a
veces era muy torpe, y ahí estaba él y me quedé en shock, mi mente no podía
procesar lo que estaba pasando y lo que estaba frente a mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario