jueves, 20 de junio de 2013

Capítulo 3

Narra Kat

I got the power / Tengo el poder – (Justin)

Me levanté del suelo y reconstruí mi perfecta mascara con sonrisa falsa incluida no quería que mis amigas se preguntaran porque tardaba tanto ni si había algún problema, aguante el aire y después lo solté intentando relajarme para que no me vieran tan tensa aunque en mi cabeza había muchos pensamientos sobre cómo conseguir el silencio de Bieber, no quise tardar más así que me dirigí con paso rápido a la sala donde estaban todos y pude ver claramente como él me seguía con la mirada no le di ninguna importancia aunque aún resonaba en mi mente sus últimas palabras y conociéndole sabía que iba a cumplir su promesa y tendría que hablar con él de eso y yo no quería era mío y de nadie más, no se tendría que meter en medio y ni si quiera tenia porque saberlo obviamente esperaba que no quisiera hablar de ello aquí y ahora y si así fuera lo mataría antes de que abriera la boca.

El resto del día pasó sin incidentes incluso fue divertido, estuvimos viendo una película que era de acción y algo de romance así que nos gustó a todos también estuvimos jugando e incluso hubo una pelea de cojines y el resultado fue todos riéndonos como estúpidos, las chicas despeinadas y mis amigas enfadadas con los chicos mientras yo me reía de ellas en el suelo junto a Bieber que estaba de rodillas a mi lado , cuando nos calmamos todos Ian y Matt fueron a intentar calmar la furia de Elena y Rebekah respectiva que segundos antes se habían ido de la casa así que quedamos él y yo solos. No era buena idea que estuviéramos juntos en una habitación por lo que yo lentamente me levante para ir a coger mis cosas que estaban en el sillón intentando escapar de la conversación que teníamos pendiente pero mi plan fracaso, porque cuando me iba a dar la vuelta para irme él ya me había agarrado de la cintura para que no me fuera, así que estaba con mi espalda pegada a su pecho y sus brazos rodeándome por lo que era imposible que escapara y me resigne, solté mi bolso y mi chaqueta y los dejé en el sofá que se encontraba a mi lado.

-         ¿Qué quieres para que no digas nada? – le pregunté queriendo acabar ya con este tema –

-           ¿Nadie lo sabe? – me cuestiono ignorando mi anterior comentario –

-           No y así es  como debe ser por lo que te repito ¿qué es lo que quieres a cambio? – le interrogué -
Escuché como soltó un suspiro detrás de mí, sí había sido una cobarde y no le había permitido que me diera la vuelta, no quería ver su cara.

-          – Bien, es algo sencillo, quiero que me ayudes a cortar con Alex – me respondió en mi oído

-          – ¿Sencillo? – le pregunté sarcásticamente eso iba a ser de todo menos sencillo, por lo que me resigne y acepté -  Bien acepto, yo te ayudo y nadie se entera de esto – le respondí –

-          – Una cita – me dijo -

-         – ¿¿Qué?? – grité  y ahora sí que me di la vuelta para mirarle a la cara, yo sabía que se había vuelto loco – ¿Estás loco o que te pasa? –
-          – No, simplemente quiero una cita contigo y que me ayudes a terminar con Alex , si después de la cita  no ocurre nada te dejaré en paz literalmente, no volveré a molestarte y no sabrás que yo existo – me respondió tranquilamente  y allí puede ver porque él era tan popular entre las chicas tenía una bonita sonrisa y sus ojos eran preciosos de un color miel con alguna parte verdes pero yo no quería nada con él sólo tenía que aceptar sus términos y luego sería libre – 

-          – Está bien una cita contigo, ayudarte a terminar con Alex y me dejas en paz – acepté resignada, cuanto antes empezara antes terminaría este sufrimiento –

Me solté de sus brazos, cogí mis cosas, salí de aquel lugar y cuando iba a subirme a mi coche encontré con que él estaba allí en el lado del copiloto, quise saber qué hacía y solo me dijo que me acompañaría a mi casa, que era un caballero y no quería que me pasara nada, yo no quería pelear con él porque estaba atada de pies y manos  así que asentí, íbamos en silencio lo que agradecía porque no quería hablar de nada en ese momento.  Cuando ya habíamos llegado y había aparcado el coche me di cuenta que Tom estaba sentado enfrente de la puerta  de mi casa y si quería entrar tenía que hacerle frente, me quedé estática y Justin se dio cuenta de que algo pasaba porque me miro con curiosidad como queriendo saber que ocurría, no le di importancia me baje del coche al mismo tiempo que él y lo cerré

-          – ¿Qué haces aquí? – pregunté a Tom – no te quiero aquí después de lo que me has hecho, idiota, largo – añadí sólo quería que me dejara en paz y se fuera de regreso a Houston – 

-         – Tenemos algo de lo que habla – me dijo agarrándome del brazo -

–Tú y yo no tenemos nada de lo que hablar y suéltame – le contesté intentando soltarme  pero segundos después estaba detrás de Justin y pude ver a Thomas en el suelo. Iba a abrir la boca para hablar o para preguntar qué estaba pasando pero Justin habló en esos momentos dejándome muda  -

– Vuelve a tocarla y te mato capullo, así no se trata a una chica como ella y te arrepentirás de haberla tocado –

Tom no respondió con palabras se levantó y golpeó a Justin en el estómago haciendo que se doblara en dos e intentaba llegar hasta mi pero no pudo ya que estaba en el suelo al parecer Bieber puso su pie delante de él para que se cayera al piso así sin poder llegar a tocarme, no me lo podía creer Justin se estaba pegando con el hermano mayor de Max por mí, ¿me estaba defendiendo? Segundos después de pensar eso salí de mi estupor rápidamente porque pude ver como Justin estaba encima de Thomas golpeándolo en el rostro, yo no quería problemas así que les grite que pararan pero no me hacían caso, si Bieber no lo soltaba iba a matarlo.

Yo no paraba de gritar el nombre de Justin para que detuviera sus golpes y como no lo hacía tuve que acercarme y agarrarle del brazo tirando de él pero apenas lo movía unos centímetros ya que él tenía más fuerza que yo obviamente él entendió lo que quería que hiciera, dejo de golpearlo y se levantó no sin antes matar con la mirada al pobre tipo que estaba en el suelo sangrando, quejándose de dolor e incluso sin ser reconocido porque su cara se estaba inflamando por los golpes. Tom se puso en pie como pudo pero antes de que se largara Justin lo agarro por el cuello de su camiseta y le amenazó.

-         – Tengo el poder de destruirte, estúpido, vuelve a aparecer por aquí o acercarte a ella y no vives para contarlo, ¿está claro? – inquirió Justin y se podía notar la furia en sus palabras y como lo apretaba por el cuello estuve segura que él también podía así que simplemente asintió y cuando le hubo soltado se fue de allí tan rápido como pudo –

Era desconcertante, impresionante y a la vez escalofriante por eso también decían que era aterrador y todo un chico malo, pero yo estaba furiosa quien era él para defenderme  como si fuera una estúpida que no sabe golpear a un idiota así que lo encaré.

-          – ¿Quién te crees que eres para golpear al tipo hasta casi matarlo? – inquirí furiosa -

Justin no me estaba mirando a mí, él también estaba furioso podía leerlo en su lenguaje corporal aunque estuviera de espaldas a mi podía verlo estaba tenso y sus puños apretados e incluso estaba segura que sus mandíbulas también lo estaban, no se inmutó ante mi tono ni me respondió solo se giró, miro mi cara y mi brazo intentando ver si estaba dañada pero al no estarlo soltó el aire que estaba reteniendo y relajo su postura.  Al girarse pude apreciar los golpes y las heridas, su pómulo derecho estaba rojo y se podía notar que ahí se formaría un moratón, tenía un corte en el labio inferior, otro en la ceja que estaban sangrando en ese momento.

Me llevé las manos a la cara y me quede sorprendida seguramente le había dado mientras yo estaba en shock , ahogue un grito, agarré a Justin y lo metí en mi casa, él se dejaba hacer y caminaba como un autómata por lo que lo llevé hasta mi cuarto no sabía por qué podría haberle llevado a la cocina  o al baño que está en la planta baja pero lo había llevado allí así que me encogí de hombros lo senté en mi cama y fui a buscar el botiquín que había en mi cuarto de baño, cuando salí de este pude ver como Justin estaba observando a su alrededor fijándose en los detalles de mi cuarto al menos mi cama estaba hecha y los cobertores eran de un morado oscuro casi negro, sabía que el color favorito era el morado y también el azul, cuando me vio me sonrió como diciéndome que le gustaba mi habitación, no me importaba.


Agarré un algodón le puse un poco de alcohol y con mucho cuidado limpié los cortes que él tenía, no se quejó por el escozor que producía cuando terminé de curarle volví al baño a tirar los algodones que había usado y devolver el botiquín a su lugar, Justin se quedó allí sentado, en mi cama, y no dijo nada solo me miraba eso hacía que me pusiera nerviosa. Oí como se levantaba e investigaba las fotos que había alrededor del cuarto, nunca me había gustado que la gente observara mis cosas pero con él no paso eso, no me importara que mirara la verdad es que no tenía nada que ocultar.

Yo seguía en el baño, me había sentado en una encimera que había allí, la verdad no sabía para que porque no la usaba nunca para nada, intentando asimilar todo lo que había ocurrido el día de hoy , era mucho y mi mente estaba frenética repasando los sucesos, no me di cuenta cuando Bieber entro en el baño sólo note sus manos en mis caderas, como abría mis piernas para ponerse entre ellas , no me preguntó si estaba bien,  me miro a la cara y me dio un abrazo, al parecer sentía que yo no estaba bien, me sentía bien y protegida en sus brazos , fue algo raro ya que nunca nos habíamos llevado bien pero tampoco realmente mal , nos ignorábamos el uno al otro aunque a veces peleábamos un poco. Fue un gesto que me desconcertó pero que también hizo que me rompiera y ahí estaba yo abrazada a Justin Bieber en el baño de mi casa y llorando, esto no podía ponerse peor… o eso había pensado yo...

Pero lo que ocurrió a continuación se quedaría grabado en mi memoria para siempre.

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